jueves, 15 de septiembre de 2011

Suelo cogerme los cascos, hago una selección entre las canciones más tristes que tengo, no es difícil elegir pues todas me recuerdan a ti, me pongo el volumen al máximo y me echo en la cama. Me vienen un montón de recuerdos, me gustaría gritar, por lo menos poder cantar, pero me doy cuenta que son las 4 de la mañana y todos están durmiendo. Intento soltar esa rabia por algún lado y me empiezan a caer las lagrimas por la mejilla hasta llegar al cojín. Llega el estribillo, esa parte que todo el mundo canta, yo no, soy incapaz, tengo la sensación que me falta el aire, que no puedo respirar, me preocuparía si no supiera que son imaginaciones, el corazón se me acelera y de nuevo las lagrimas, y mis ganas de cantar se quedan en un intento fallido de desahogo. Y así canción tras canción, del largo repertorio que tengo. Y así noche tras noche, todas y cada una de ellas, te tengo en mis pensamientos como el primer día, suelto todas las lagrimas que aquel día solté por ti, una vez más te hago el protagonista de mis pensamientos y mis sueños imposibles, y es que te quiero como el primer día.

martes, 13 de septiembre de 2011

Dime porque estas tan lejos de mi y al mismo tiempo estas muy dentro.

¿La distancia rompe el amor? Todos nos hemos hecho esa pregunta insignificante alguna vez en nuestra vida. Y la respuesta es fácil: ¡No!. ¿Por que tenemos que dejar de querer a una persona por que esté lejos? Si estas enamorado de esa persona siempre sabrás esperarla, ¡siempre!


Nunca digas que no puedes.

Si pudieses comprender todo, sería más fácil para mí arrepentirme. Si pudieses ver todas nuestras posibilidades, no estaríamos aun en este punto muerto en el que empezamos. No me dejes ir solo por esto. Puede que sea una idiota pero puede que tú también. Dos equivocados no suman un acierto, pero no me importa porque puede que seamos todo lo que necesitamos.
Tú puedes decir que esto es un gran error, pero yo creo que merece la pena hacerlo, merece la pena repetir. Te diría que las cosas buenas les llegan a aquellos que esperan. Te diría cualquier cosa si tú me creyeses. Tal vez no seamos el uno para el otro o, tal vez, somos más de lo que estamos dispuestos a ver.

Vista previa